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Cuando más de una persona atiende clientes, aparecen dos problemas: dos personas responden el mismo mensaje, o nadie lo responde porque cada quien pensó que el otro lo haría. Esta guía te ayuda a evitar ambos.

Agrega un usuario

1

Abre la gestión de usuarios

Ve a Configuración → Mi personal y pulsa Agregar empleado.
2

Completa los datos

Nombre, apellido, correo y teléfono. El correo es el que usará para iniciar sesión, así que debe ser una dirección real a la que tenga acceso.
3

Asigna un rol

Define si será administrador o usuario.
4

Envía la invitación

La persona recibe un correo con un enlace para crear su contraseña. Si no lo ve, pídele que revise la carpeta de spam.

Roles y permisos

Administrador

Ve y modifica todo: configuración de la cuenta, facturación, usuarios, automatizaciones e integraciones.Resérvalo para el dueño y, como máximo, una persona de confianza.

Usuario

Trabaja con contactos, conversaciones, citas y oportunidades, pero no puede tocar la configuración de la cuenta ni la facturación.Es el rol correcto para casi todo el equipo.
Un administrador puede eliminar automatizaciones, cambiar integraciones y desconectar canales. Un clic equivocado ahí puede dejar tu operación sin funcionar durante horas. Sé conservador con este rol.

Permisos granulares

Empieza restrictivo. Es mucho más fácil abrir un permiso cuando alguien lo pide que descubrir tres meses después que se borró información importante.

Reparte el trabajo

Cada conversación puede tener un responsable. Cuando alguien la tiene asignada, el resto del equipo ve que ya está atendida.
  • Manual: alguien toma la conversación desde la bandeja
  • Automática por reglas: se asigna según el canal, la etiqueta o el tipo de consulta
  • Rotativa: los leads nuevos se reparten por turnos
La asignación rotativa reparte por orden de llegada, no por carga de trabajo. Si un vendedor está de vacaciones, retíralo de la rotación o seguirá recibiendo leads que nadie atiende.

Cuando alguien deja el equipo

1

Desactiva el usuario, no lo elimines

Al desactivar, la persona pierde el acceso pero se conserva el historial: quién atendió qué conversación, quién cerró qué venta.
2

Reasigna sus conversaciones abiertas

Si no lo haces, quedan sin dueño y dejan de atenderse.
3

Reasigna sus oportunidades

Haz lo mismo con los negocios abiertos en el pipeline.
4

Revisa las automatizaciones

Si alguna asignaba tareas a esa persona, actualízala. Si no, las tareas se siguen creando para un usuario inactivo y nadie las ve.
5

Sácalo de la rotación de leads

De lo contrario, seguirá recibiendo su turno de leads nuevos.
Este es el argumento más fuerte para que tu equipo atienda desde Chateea y no desde sus teléfonos personales: cuando la persona se va, los contactos y el historial se quedan contigo.

Siguiente paso

Tu primera automatización

Deja que el seguimiento empiece a correr solo desde hoy.
Última modificación el 12 de agosto de 2026