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Un bot genérico suena genérico. Un agente bien entrenado suena como tu negocio. La diferencia está casi toda en cómo lo configuras.

Configúralo

1

Crea el agente

Ve a Automatización → Agentes de IA y pulsa Crear agente.
2

Define quién es

Dale un nombre y describe su papel en una o dos frases:
3

Define su tono

Sé específico. “Profesional” no dice nada; esto sí:
4

Dale su objetivo

5

Carga su base de conocimiento

Todo lo que necesita saber: servicios, precios, horarios, dirección, formas de pago, políticas.
6

Define sus límites

Qué no debe hacer. Esta parte es tan importante como el resto.
7

Actívalo en modo sugerencia

Redacta pero no envía. Déjalo así al menos una semana.

La base de conocimiento

Es de donde el agente saca sus respuestas. Cuanto más completa, menos inventa.
La mejor fuente para tu base de conocimiento son tus propias conversaciones. Abre la bandeja, revisa el último mes y anota las veinte preguntas que más se repiten. Esas son las que tu agente debe dominar.

Los límites

Escribe explícitamente lo que no debe hacer. Sin esto, un agente rellena los huecos inventando.
El daño más caro que puede causar un agente mal configurado es inventar un precio. El cliente llega esperando pagar lo que le dijo la IA, y tú quedas en la posición incómoda de desdecirlo. Carga siempre los precios reales o instrúyelo explícitamente para que remita a una persona.

Cómo debe pedir los datos

Esta es la diferencia entre un agente que convierte y uno que espanta.

Mal

Se siente como un formulario. La gente abandona.

Bien

(espera respuesta)
Se siente como una conversación.
Instrúyelo así:

Entrega a un humano

Configura también una notificación interna al transferir, para que tu equipo se entere en el momento y no horas después.

Ajústalo cada semana

1

Lee las conversaciones reales

No las de prueba. Las reales, con clientes reales.
2

Busca tres cosas

  • Preguntas que no supo responder, para agregarlas a la base de conocimiento
  • Respuestas que no suenan a tu marca, para ajustar el tono
  • Momentos donde debió transferir y no lo hizo, para afinar las reglas
3

Haz un cambio a la vez

Si cambias cinco cosas de golpe y algo empeora, no sabes cuál fue.
4

Prueba antes de publicar

Escríbele tú mismo desde otro número y comprueba el cambio.

Problemas frecuentes

Agrega un límite explícito de longitud. “Máximo tres líneas por respuesta” funciona mejor que “sé breve”.
Casi siempre falta especificidad en el tono. Escribe ejemplos concretos de frases que sí diría y frases que nunca diría.
Su base de conocimiento tiene huecos. Identifica qué inventó y agrégalo. Refuerza además la instrucción de admitir cuando no sabe.
Falta objetivo explícito. Dile que su meta es la cita y que debe invitar a agendar tras responder la consulta.
Agrega la instrucción de detenerse tras la transferencia, y configura la automatización para sacar al contacto del flujo de IA al asignarlo a un humano.
Especifica el idioma en sus instrucciones y añade que debe responder siempre en el idioma en que le escriben.

Siguiente paso

Voz IA

La recepcionista que contesta el teléfono a cualquier hora.
Última modificación el 12 de agosto de 2026